La mayoría de los encuestados por Taquion se muestran a favor de que los niños sigan en las aulas. Un gran porcentaje también apoya una modalidad mixta.

Con la llegada de las nuevas restricciones impuestas por el Gobierno Nacional, el debate en torno a la presencialidad de las clases en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), el área más castigada por el aumento de casos de COVID, copó la agenda mediática y el debate político entre oficialismo y oposición.

De acuerdo con el Monitor Social de Taquion, el 42% de los encuestados afirmó que los niños y niñas deben continuar con el dictado de las clases presenciales bajo los protocolos correspondientes.

En ese sentido, mientras el 32% piensa que lo más atinado es suspender por un determinado tiempo la presencia en las escuelas, el 21% cree que la mejor opción es establecer un programa que combine ambas modalidades, virtualidad y prespecialidad.

La postura de la presencialidad, es decir, que los alumnos de todos los niveles continúen en las aulas, recoge apoyos en todos los rangos etarios. Entre los más jóvenes, es decir, aquellos menores de 25 años, el 47% apoya esta medida y porcentajes similares demuestran las generaciones Y (millenials), X (entre 39 y 55 años) y los Baby Boomers (mayores de 56 años).